Angeles
Forma de Invocar a los Ángeles
Para hacer la petición es muy relevante dedicarnos un tiempo de silencio interno. Debemos contar con una actitud similar a la que adoptamos cuando nos reunimos con una persona que respetamos y apreciamos, ya que estamos por realizar una cita angelical. La ubicación en que nos encontremos debe resultarnos cómoda ( sea de rodillas, sentado, de pie, etc.). Se procede a respirar 3 veces lentamente, soplando tranquilidad e inhalando paz. Debemos tener en cuenta que en los nombres de los ángeles la letra H se pronuncia como si fuera una J.
El siguiente paso es pronunciar la siguiente frase: “En el nombre bendito de toda la creación, yo… (decimos nuestro nombre) invoco a… (nombramos al ángel) para que con su fuerza y atributos me brinde ayuda en… (hacemos la petición necesaria). Amén”. Seguidamente repetimos siete veces el Salmo perteneciente al ángel de ese día.
¿Ángeles o Seres de Luz?
Diferentes tipos de Energía
Muchas veces al hablamos de Energía, no logramos imaginar imaginamos el gran valor que ella esconde.
Para poder dedicarnos por completamente a este tema, debemos deshacernos de ataduras que nos censuren, sean de índole cultural como religioso.
A partir de la Energía entenderemos, de una forma más simple, el maravilloso mundo de los Ángeles, considerados los seres más perfectos.
Después de casi 2500 años, se logró comprender que podemos poseer manejos de energía a nivel cuerpo materia, a tal punto que quien domine este método podrá curar, es decir, modificar de estado no armónico de una persona, para que alcance la armonía.
Además, en concordancia con la mayoría de las creencias, los seres humanos admiten que al morir pasamos a otro plano de nuestra existencia. Por tal motivo expresamos que lo que aprendemos en nuestra vida en la Tierra mantiene la única finalidad de depurar la energía que poseemos.
Sabremos y habremos aprendido lo suficiente cuando traspasemos todos los niveles requeridos por el ser supremo que nos guía, al cual llamaremos Naturaleza. Para quienes no creen explicamos que no nos referimos a la Fe, es sólo que no debemos ignorar que nuestro cuerpo cuenta con energía electromagnética, y que además el mismo universo es regido y está cargado por esta clase de energía, y también es así como nuestro cerebro procesa todos los datos mediante la energía. Completando lo anterior, destacaremos que la importancia actual que le damos al asunto es de sólo el 7 por ciento, lo que acrecienta, con mayor potencia, la necesidad de crear y poner en marcha este mecanismo para lograr trasformarnos en completa luz y poder elevarnos.
Mencionando a los Seres de Luz, deberíamos partir del siguiente cuestionamiento: ¿Hay posibilidades de que un simple mortal logre convertirse en un Ángel? ¿Quién categoriza al alma dotándolo con la mayor sabiduría? ¿Han finalizado ya los nombramientos angélicos?
Responderemos y analizaremos las preguntas de a una. Cuando nos cuestionamos la posibilidad de que un simple mortal logre convertirse en ángel diremos que siempre dependerá en primera medida de la Fe que profese. Ya si nos basamos en un pensamiento no religioso, diremos que hay posibilidad, y no mencionaremos al tiempo, considerado como una variable humana, ya que nos referimos solamente a la purificación de la energía. Contamos con siete grados de luz, partiendo desde el nivel amarillo claro (nivel uno), hasta el violeta brillante (nivel siete), siempre considerando a la luz como forma de energía y no como conocemos a la luz actualmente. Y a pesar de que demostremos que la luz blanca
contiene realmente esos colores, no se relaciona en lo absoluto con este pensamiento, ya que es específicamente metafísico.
Con respecto a la pregunta número dos, donde nos cuestionamos quien otorga las categorías al alma, la mayor parte de las personas no lograrían explicarlo pasando por alto los aspectos religiosos.
Pero sin embargo si dejáramos de lado esos pensamientos y creyéramos que el ser supremo puede crear un todo uniforme y mantenerse dentro de nuestro campo energético, no estaríamos equivocados al creer que las categorías o títulos los adquirimos nosotros mismos, siempre que nos esforcemos y empeñemos en lograrlo.
En la última pregunta donde cuestionamos si ya se ha finalizado el otorgamiento de todos los nombramientos angélicos, diremos que dichos nombramientos son referentes al nivel de esfuerzo que realicemos para conseguirlo.
En esta instancia dejaremos en claro, que el constante avance en la Tierra es basado en el Tiempo y no en lo eterno, por tal motivo no debemos creer que podríamos llegar a ser Ángeles en cierta cantidad de tiempo. Pero, así como cada persona es libre de elegir su camino, sus metas, su profesión, su trabajo, así es como también existirán personas que llegarán. Es aquí donde surge el inmenso misterio entre la vida terrenal y la espiritual, misterio que aún se encuentra sin resolver.
Los personas somos seres atados a nuestro cuerpo físico y por esto padecemos, sufrimos y hasta gozamos, todo ello significando sensaciones muy diversas, y es porque se nos dificulta entender el estado de luz, por ser este un tema nada sencillo. Por lo anteriormente expresado, notamos que en el mundo espiritual los sufrimientos y las alegrías se vuelven completos sin ser necesaria semejanza alguna con los padecimientos de la carne.
En la antigüedad, las civilizaciones prestaban un inmenso respeto a las energías provenientes de personas que ya no se encontraban en este mundo terrenal, por lo que concluiremos que en lo profundo de nuestro sistema psíquico, también conocido como inconsciente colectivo, se encuentran ocultos varios mensajes, que de necesitarlos saldrán a la luz automáticamente. Alcanzaremos el estado de luz, con sus distintos grados, por intermedio de dichos mensajes.
Resumiendo, diremos que, si por sólo un momento nos despegáramos de nuestro estado actual, y nos visualizáramos como una sencilla caja de recuerdos, para introducirnos en su interior cuanto quisiéramos, ingresaríamos a un plano denominado por los religiosos como purgatorio, limbo o túnel de luz (para quienes atravesaron una muerte instantánea). Esto sólo cumple la función de mostrarnos las ataduras que poseemos entre el espíritu y la carne.
Por ello no nos es posible ingresar en esta caja sin liberarnos totalmente de nuestro cuerpo físico, porque qué ocurriría entonces con nosotros si pudiéramos penetrar en esta caja y buscar todas nuestras experiencias difíciles, teniendo que tolerar el dolor físico carnal. El horror sería inmenso y nos atormentaríamos y quedaríamos inmóviles, sin poder seguir con el camino propuesto. Dejemos en claro, en esta etapa del relato, que sólo nosotros somos quienes aceptamos el reto a vivir, solamente que no logramos recordar el instante en el cual aceptamos venir a esta vida.
Como última frase para finalizar este tema, expresaremos que el bien absoluto no existe en la Tierra, ya que simplemente comprendemos que el único camino válido para conseguir la pureza absoluta en su totalidad es el BIEN, y sólo cuando nos encontremos transitando ese camino nos encontraremos camino a la LUZ.
No intentes buscar en los demás lo que no eres capaz de encontrar en ti mismo. |
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